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jueves, 26 de junio de 2014

Momentos POP – El Periodismo Que Importa


Merton Morrison: Deje que le explique qué es nuestro periódico Srta. Blair. Es un microscopio, un microscopio cultural que se concentra en el inconsciente colectivo de la población de EE.UU. Lo que hacemos en The Inside View, Katherine, es identificar y definir el arquetipo cultural de la mente estadounidense. Ahora vuelva a leerme esa lista, las historias que quiero que usted busque.
Katherine Blair: Secuestrados por extraterrestres, historias divertidas de animales, ataques a los desvalidos
Merton Morrison: Sólo tiene interés como perversión sexual o algo parecido
Katherine Blair: Esposas abusadas, funciones corporales extrañas, historias horribles sobre operaciones
Merton Morrison: Eso es siempre es bueno 
Katherine Blair: Celebridades, adictos, pervertidos, moribundos
Merton Morrison: Y por supuesto zombies
Katherine Blair: Posesión demoníaca…

Katherin Blair recibe una deliciosa introducción sobre el quehacer periodístico por parte de de su nuevo jefe, un director que sabe que es lo que publico necesita, historias bizarras alejadas de los problemas realmente importantes. Esta genial conversación hace parte de The Night Flier (1996) telefilm que adapta un relato de Stephen King en el que un vampiro se dedica a cruzar los EE.UU. en una avionetas, parando en pequeños aeropuertos para desangrar a los pobres operadores nocturnos, historia que sin duda hará las delicias de Merton Morrison el cual no dudara en ponerla en primera plana de The Inside View.

martes, 24 de junio de 2014

Frankenstein No Me Asusta


Tras varios años en el que el horror fue opacado por la oleada sci-fi que inundo los cines con la toda la paranoia atómica proveniente de la Guerra Fría, el terror salió de las sombras en que venía sumergido de la mano de la productora británica Hammer Films que retomo el sendero que la Universal había caminado de la mano de los monstruos clásicos. Así es como la Hammer emprendería un camino que la llevaría a revivir las pesadillas de los fanáticos del género que veían un resurgir moderno de los monstruos que les asustaron cuando eran niños, la piedra angular de esta cruzada seria The Curse of Fankenstein (1957), primera película enfocada en el terror de la productora que ya había pasado por la ciencia ficción y que veía en este género la oportunidad de llenar sus arcas. 


La historia retoma la obra original de Mary Shelley con un Dr. Victor Frankenstein -interpretado por un parco Peter Cushingque junto con su colega el científico Paul Krempe se empecinan en encontrar la manera de crear vida de manera artificial. Los años pasan y la investigación va dando resultados reviviendo pequeños animales, pero Frankenstein quiere ir más allá obsesionándose con la idea de crear un humano perfecto, idea que será rechazada por Krempe que considera inmoral tal posibilidad. Pese a las negativas de su compañero Frankenstein continúa con su investigación robando varios cadáveres extrayéndoles las partes necesarias para su creación que pronto cobrara vida en la piel de un desconocido Christopher Lee perdido en medio del horrible maquillaje con el que se diseño al personaje, mucho más cercano a la idea original de la obra de Shelley, pero no por gusto propio ya que los derechos de la espeluznante imagen creada por la Universal seguían en su poder imposibilitando a la Hammer para explotarla. 


Esta situación para mi es el gran pecado de la película que sin demasiadas pretensiones logro capturar mi interés, pero tras la aparición del monstruo todo esto se fue al traste pues resulta casi imposible soportar la presencia de un monstruo que produce más grima que otra cosa llevando la película en un camino cuesta abajo que solo levanta un poco en los minutos finales cuando por fin vemos como Frankestein vence a su creación lanzándolo en un pozo repleto de ácido, momento que celebre a rabiar por qué no creí que pudiera soportar demasiados minutos más una película que obviando el afán completista de los amantes del género es fácilmente olvidable guardando espacio para productos mucho más satisfactorios como los que realizara la Hammer en los años venideros a esta producción.

viernes, 20 de junio de 2014

Patadas Apócrifas – Bruce Lai


No pensé que fuera a dar para tanto pero la Bruceploitation parece tener más hijos que un personaje bíblico, el turno llega para Chang Yi-Tao, actor forjado en el cine de bajo presupuesto de Honk Kong que vio su oportunidad de oro al ser reclutado para hacer de Bruce Lee en la obra insignia del subgénero The Clones of Bruce Lee (1977), película que pide a gritos una reseña, y la verdad no es para menos, pues estamos frente a uno de los productos cinematográficos más psicotronicos que hayan salido de oriente, y eso es decir mucho. Regresando con Yi-Tao este continuaría su carrera haciendo alguna apariciones como Bruce Lai de las que se rescatan su trabajo en  Avening Dragon (1978), film que explota uno de los mitos más recurrentes del cine de artes marciales que es el enfrentamiento entre el maestro malvado y aprendiz de noble corazón que opta por abandonar el lado oscuro de la fuerza para emprender una cruzada que lo llevara a destruir a su maestro y su trabajo en Bruce Lee's Ways of Kung Fu (1979), quizás su contribución más destacada al subgenero de imitadores del pequeño dragón con una película que logra recrear de cierta manera la idea peculiar que Bruce Lee tenia de las películas de artes marciales al decantarse por unas escenas de combate muchos más directas sin la innecesaria pantomima de las que suelen abusar los directores del genero. Finalmente Yi-Tao filmaría The Dragon´s Snake Fist (1981), película que raya con la serie z y que sería un simbólico canto del cisne para el actor que con esta obra cerraría su ciclo como Bruce Lai, regresando varios años después utilizando su nombre de pila para intentar obtener el reconcomiendo que el encasillamiento no le permitía, pero lastimosamente su tiempo había pasado quedando condenado a realizar papeles de secundario por el resto de su carrera. 

                                  

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martes, 17 de junio de 2014

El Experimento Filadelfia

Tenía pendiente un revisionado The Philadelphia Experiment (1984) película de la que recordaba muy poco y que siempre dejaba en el tintero, por eso en una ataque de nostalgia me puse de nuevo con la obra de Stewart Raffill que con una manito de John Carpenter llevo a la gran pantalla la historia del supuesto experimento realizado por el gobierno de los Estados Unidos, que buscando obtener la invisibilidad para su flota, envió a la nada a uno de sus navíos con consecuencias catastróficas. La película toma esta premisa como excusa para colarnos una historia de viajes en el tiempo en la que dos de los tripulantes del barco desaparecido, los marines David Herdeg y Jim Parker viajan de 1943 a 1984 a través de un agujero de gusano que crea el experimento. Ya en 1984 los dos viajeros se encontraran con una sociedad desconocida a la que no entienden, llevando la historia por los típicos guiños sobre la cultura popular con una incesante necesidad de mencionar la marca Coca Cola a modo de patrocinadores ocultos.


Las cosas se complican cuando Parker comienza a sufrir una extraña reacción que provoca descargas eléctricas, es este momento cuando entra en escena Nancy Allen, la cual les ayudara en su búsqueda de comprender lo que sucede, convirtiendo la historia casi en un procedimental policíaco que hace que la película pierda muchísimo ritmo, ni siquiera la desaparición (en medio de rayos y centellas) de Parker anima la trama que se le va de las manos a Raffill, el cual cierra la película con un final demasiado correcto para una historia que en el papel resultaba más apta para la alegría conspiranoica que para el acicale romanticón de las comedias rosas pero que por alguna razón (Coca Cola?) se decantaron por la segunda opción que nos deja justo donde empezamos, sin saber nada de lo que paso, pero con la bonita sensación de David y Nancy vivirán felices para siempre. 


                                     

viernes, 30 de mayo de 2014

El Ataque de las Hormigas Gigantes


Tras la segunda parte del la galería de portadas del magazine alemán Utopia que por azares del destino se convirtió en una edición repleta de bichos del espacio exterior no pude sacarme de la cabeza imágenes de bichos gigantes invadiendo la tierra, entre todas ellas siempre fueron recurrentes las hormigas gigantes de Them! (1954), película dirigida por Gordon Duglas en pleno furor del peligro atómico producida por la carrera nuclear de la guerra fría. Esta situación propicia el trasfondo para que Gordon nos introduzca poco a poco en una historia que despunta casi a modo de thriller con un grupo de policías que encuentran una niña en estado de shock la cual no sabe cómo ni cuando llego allí. El misterio se amplía con los reportes de extrañas desapariciones en los alrededores que ponen en estado de alerta al sargento Peterson el cual decide tomar un grupo de hombres para investigar el lugar donde apareció la niña, encontrando, para su sorpresa, que las hormigas de la zona han mutado gracias a las pruebas nucleares que el ejército norteamericano ha realizado en esa parte del país, convirtiendo a los inofensivos insectos en gigantescas maquinas de destrucción que se esconden en un enorme hormiguero en el cual almacenan los cuerpos de sus víctimas para poder alimentarse de ellos. 


Tras este primer acto, en el que Peterson y sus hombres nos revela la naturaleza de la amenaza, la película entra directamente en el terreno de la ciencia ficción con un aparte que es un chicle del género pero que a mí en particular me encanta y es la consulta con los científicos de turno, en este caso  representado por el profesor Meldfor y su hija que servirán de apoyo técnico para Peterson explicándole la mejor manera de deshacerse de la amenaza mutante. Así empezaran los primeros ataques al nido de la hormigas que serán bombardeadas con altas dosis de insecticida, pero para desgracia de los humanos dos hormigas reinas escapan del lugar expandiendo la amenaza a otros lugares del país en el que los casos de desapariciones están a la orden de día, lo que precipitara la irremediable participación del ejercito de los Estados Unidos que descaradamente se hacen los de la vista gorda ante las acusaciones por parte de un sector de la población que asocian las mutaciones de las hormigas con las pruebas atómicas realizadas por el gobierno norteamericano. Este aparte es aprovechado magistralmente por Gordon para introducir algunos comentarios en los que se critica al gobierno establecido y su posición frente a eventos que perjudiquen su imagen, en especial lo que se refiere a la campaña armamentística que se vivió durante el periodo de la guerra fría la cual sin duda es la culpable de terror atómico reinante en esa época. 


Todo esto prepara el terreno para el inevitable enfrentamiento entre las hormigas gigantes y el ejercito humano que armado hasta los dientes defiende a la población de la periferia de las ciudades, lugar en el que inicia el ataque insectoide, regalándonos una seguidilla de escenas memorables que a pesar de los años aun resultan igual de estimulantes como hace 50 años, en especial por ese espantoso sonido que identifica la llegada de las hormigas y que aun ahora, tras una nueva visualización, me hace saltar del asiento viendo como esas tenazas gigantes acaban con los parroquianos descuidados que no saben que no deben salir de casa cuando se está viviendo una invasión de hormigas gigantes, aunque estas estén condenadas a morir, porque no nos engañemos, era claro que los humanos se quedarían con este batalla, pero no sin antes dejarnos un mensaje de advertencia en el palabras del profesor Meldfor el cual al finalizar la película se pregunta si esta será la última catástrofe que el uso de la energía atómica produzca a la humanidad. 

                                       

viernes, 23 de mayo de 2014

Patadas Apócrifas –Dragón Lee


Continuo con el inexorable repaso por los Bruce Lee de segunda mando, el turno es ahora para Mun Gyeong-Seok, conocido en el mundo de cine de artes marciales como Dragón Lee que dejo una temprana carrera en el Taekwondo para adentrarse en el mundo de las películas de bajo presupuesto tras un campeonato en el que uno de los asistentes (productor independiente) le dijo que era muy parecido a Bruce Lee. Uno de sus primero papeles de importancia lo realiza en The Real Bruce Lee (1976), una especie de documental trucado que muestra la infancia del pequeño dragón como gancho para una posterior película que bebería de la línea temática de Fists of Fury (1972) en la que Seok digamos que intenta parecerse a Bruce Lee porque seamos honestos, Dragon Lee no es que se parezca mucho, de hecho parece más una caricatura que otra cosa gracias a los movimientos exagerados que realiza en la película. 


Dragon Lee también participa en The Clones of Bruce Lee (1977), película emblemática del bruceploitation en la que compartiría escenario con Bruce Le y Bruce Lai en una de las mejoras piezas del genero que hay que ver si te sientes medianamente interesado en recorrer los tortuosos caminos del cine de explotación.  Regresando con Seok lo veremos pasearse por infumables productos bajo presupuesteros que dan más grima que otra cosa, de todos ellos se puede rescatar Golden Dragon Silver Snake (1979) una película entre cine de artes marciales, blaxploitation y comedia absurda que da como resultado un  subproducto que en este momento puede ser el santo grial del cine de artes marciales del cual es casi imposible encontrar copias del montaje original.


Ya alejándose del camino de la bruceploitation, Dragon Lee filma una de sus películas más recordadas Secret Ninja Roaring Tiger (1982) una película de culto en la que Lee es un campeón de artes marciales que se verá envuelto en una cruzada para rescatar a la hija de uno de los más grandes terratenientes del país. En esta búsqueda se encontrara con múltiples rivales que proporcionaran la excusa perfecta para rodar espectaculares escenas de acción en las que Dragon Lee explota toda su capacidad regalándonos grandes momentos dentro del cine de artes marciales, en una especie de canto de cisne al ser una de sus últimas películas con las que por fin pudo alcanzar el reconocimiento que como clon de Bruce Lee le fue esquivo. 

                                      

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Bruce Li
Bruce Le

lunes, 19 de mayo de 2014

De Viaje al Planeta Mongo


Uno de los comics de ciencia ficción más emblemáticos de la historia es sin duda Flash Gordon, creación del guionista Alex Raymond que surge en respuesta a otro icono de las tiras cómicas Buck Rogers que para la época acaparaba el mercado de las revistas pulp pero que con la introducción de Flash Gordon quedo en un segundo plano, gracias en parte a los seriales creados por la Universal que se convirtieron en un éxito inmediato. La fama de personaje perduro por más de treinta años pero poco a poco se fue diluyendo con la llegada de nuevas aventuras galácticas más acordes con los preceptos de la época que acaparaban la mayoría de las miradas a la cabeza de Star Trek y Star Wars. Curiosamente George Lucas quiso llevar a la gran pantalla las aventuras de Flash Gordon, pero los derechos estaban en manos de Dino De Laurentiis que tenía entre manos la idea de plantarle frente a la saga galáctica de Lucas con una adaptación dirigida por Federico Fellini el cual rechazo rápidamente la oferta del productor italiano que quedo con el proyecto varado por algún tiempo hasta que recluto Mike Hodges un director menos conocido pero que no le temblaba la mano a la hora de enfrentarse a las psicotronicas ideas de Delaurentiis.


Así nace Flash Gordon, space opera protagonizada por Sam J Jones que con una desfachatez poco usual se pone en la piel del héroe pulp en una aventura que lo llevara al reino de Mongo gobernado por el despiadado Emperador Ming encarnado por Max von Sydow el cual logra una caracterización perfecta del villano espacial destacando sobremanera  sobre el resto del elenco que se complementa con Melody Anderson como la damisela en problemas Dale Arden, el ganador del Globo de Oro Chain Topol como el doctor Hanz Zarkov y la maciza Ornella Mutti como la seductora Princesa Aura para cerrar un plantel que interpretativamente se queda corto pero que por lo menos cumple con las necesidades de la película de Hodges.


En cuanto a la historia es una típica cruzada del héroe en la que Flash Gordon se enfrentara contra el Emperador Ming el cual está causando graves estragos en la tierra provocando terremotos e inundaciones para menguar la voluntad humana y así tener una conquista mucho más fácil. Por supuesto Flash se interpondrá en los planes de Ming regalándonos escenas de batalla absurdas como la inicial en la que la guardia personal de Ming le está dando una paliza a Flash, pero que tras poner en sus manos un objeto que simula ser un balón de futbol americano cobra súper poderes dignos de Hulk y arremete tecleada tras tecleada contra los esbirros del emperador que ahora parecen unos completos papanatas contras las técnicas del héroe terrícola.


Y esto es sucede en los primeros minutos de la película, el resto del metraje nos guardara más momentos como este, en especial desde que Flash se alía con los reinos oprimidos del planeta Mongo para derrotar al terrible Emperador Ming, regalándonos escenas repletas de coreografías sobreactuadas y malos efectos especiales. Pese a esto no puedo negar que la diversión está asegurada, ya sea por lo absurdo de su guión, por sus personajes sacados de la visión más pulp del comic de Rymon, por sus efectos especiales repletos de rayos laser y paneles de bombillitos o por lo genial que es ver a von Sydow como el malvado Ming, Flash Gordon es una de esas películas a las que la frase..es una película tan mala que resulta siendo buena representa a las mil maravillas.

                   

viernes, 9 de mayo de 2014

Patadas Apócrifas – Bruce Le


Continuo rastreando los clones del gran Bruce Lee, el turno es para Wong Kin Lung más conocido en el mundo del cine como Bruce Le, un gimnasta reconvertido en actor que tuvo sus primeros apariciones de la mano de la todopoderosa Shaw Brothers que le dio la oportunidad de participar en pequeños papeles en películas como Rivals of Kung Fu (1974) o la maravillosa Inframan (1975) película de incalculable valor pulp y que merece para sí sola un post especial. Las cosas se mantuvieron tranquilas en los primeros años de carrera para Kin Lung pero aún no despuntaba con un papel que le diera la oportunidad de demostrar todo su talento. Su momento llego con The Clones of Bruce Lee (1997) película que desde el nombre ya indica por dónde van los tiros y que sería la punta de lanza  de todo el movimiento de la Bruceploitation en un film descaradamente psicontronico que cuenta la historia de un científico loco que busca crear tres clones de Bruce Lee mediante algunas muestras de sangre extraídas del cuerpo del pequeño dragón los cuales serian utilizados como miembros de un escuadrón élite controlado por una agencia secreta del gobierno en un despiporre visual pocas veces visto en la que además de Bruce Le, intervienen Dragon Lee y Bruce Lai para aumentar el disfrute del aficionado.

                                 

Tras algunas películas más que olvidables Kin Lung volvería a la senda que le había funcionado antes con Enter the Game of the Dead (1981) un claro exploitation de la magistral pieza de Bruce Lee en la que Kin Lung se pondría el famoso traje amarillo para recuperar unos documentos robados al gobierno chino por parte de agentes japonés que será planteado como mera excusa para introducirnos una inusitada cantidad de escenas de lucha que intentan copiar el estilo de la película original con un resultado que se queda a medio camino por mucho que se note el empeño de Le que sobresale en algunos momentos, sobre todo cuando hace suyos los nunchakus. Pero si Enter the Game of the Dead es un exploit en toda regla, su siguiente película Ninja Strikes Back (1982) sería algo así como la bastardización del genero con una película que no le tiembla la mano en convertir a Bruce Le en un James Bond de poca monta que intenta desmontar una organización mafiosa en Italia a cargo de Harold Sakata que esta vez no tiene su sombrero con navajas pero si una garra de oro al puro estilo Enter the Dragon (1973).

                                

Tras esto la carrera de Kin Lung se debatiría entre los constantes intentos de alejarse de la sombra del pequeño dragón con películas como Cameroon Connection (1984) o Future Hunters (1985) en las que interpretaba papeles bajo otros seudónimos intentando hacer carrera propia y las incontables producciones de la Bruceploitation de las que irremediablemente no podía escapar protagonizando películas de bajo presupuesto en las que todo era valido con tal de intentar montarse al carro del genero pariendo obras olvidables como Bruce Le Vs Ninja (1982) o Bruce´s Fist of Vengance (1984)  que poco a poco fueron acabando con su carera  que llegaría hasta principios de los noventa cuando se puso tras las cámaras y se dedico a crear coreografías para las películas de acción de Hong Kong con relativo éxito dejando tras de sí una serie de obras que para bien o para mal hacen parte del legado del cine de artes marciales. 

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domingo, 4 de mayo de 2014

Poster del Domingo - The Beyond

Una de mis películas favoritas desde hace un montón de años es The Beyond (1981) del unas veces amado y otras veces odiado Lucio Fulci que con esta película logra uno de sus mejores trabajos o incluso su mejor trabajo detrás de las cámaras (teniendo en cuenta que estamos hablando desde la óptica de la serie b) con una historia cargada de elementos convencionales dentro del cine de género pero que en manos de Fulci se retuercen de tal manera que es imposible olvidarse de lo que pasa a través de la pantalla y no me refiero solo a las salvajes escenas gore que pululan por el film (no todos los días ves unas arañas arrancarle la lengua a un tipo) que son lo que primero se te viene a la mente  al recordar la película, si no a ese ambiente malsano que imprime el director italiano durante toda la película que te deja con una sensación incomoda y que es lo que intentaron plasmar en los poster promocionales con mayor o menor fortuna pero que visto sobre la medida de los común resultan sumamente atractivos, al menos desde el campo visual.


En pleno furor del cine slasher que mejor que una damisela en problemas para vender una película, asumo que esto pensaron los productores que nos regalan un  poster directo sin demasiadas concesiones en el que una chica con una sugerente camisa cubierta de sangre es atacada por lo que parece ser un demonio el cual ahora que lo pienso no sale en la película, de hecho la escena que se plasma en el poster, si mi memoria no me falla,  en ningún momento sucede dentro de la trama, lo que lo hace más encantador aún al ser una prueba fehaciente de la magia del mundo de la serie B que permite este tipo de licencias con tal de vender la película.


Para el mercado norteamericano la película se edito bajo el nombre de The Beyond, titulo por el que es más conocida esta obra de Fulci y que en este poster logran captar ese ambiente malsano que tanto le preocupaba al director con una imagen que recuerda poderosamente al poster clásico de The Night of the Living Dead con los muertos al acecho y que en esta oportunidad se complementa con la pareja protagonista huyendo de lo que parece ser una muerte segura. Cabe resaltar la interesante paleta de colores que utilizo el artista al realizar este poster que con algunas pinceladas logra crear un ejército de demonios aun más aterradores que los mismos muertos vivientes. 


7 Doors of Death es el nombre con el que se publico en Inglaterra con un poster en el que se cita a dos grandes del género como Texas Chainsaw Massacre y Poltergeist y que opta más por una estética cercana a las ilustraciones de las novelas pulp con una imagen que si bien no dice demasiado, por lo menos logra su objetivo que es hacernos detener por uno minutos para ver de qué va todo esto de la chica con las arañas, su fiel acompañante que corre en su ayuda y el grupo de hombres desnudos (asumo que serán los zombis de la peli) que intentan atraparle no con las mejores intenciones.


Mucho más interesante es el poster francés que realmente mete miedo con ese zombi crucificado que sin haber visto la película antes genera miles de conjeturas acompañado de  la pareja protagonista que corre arma en mano hacia un grupo de cadáveres en una imagen bastante tétrica y que recrea a la perfecciones la idea de Fulci de adentrarnos en una historia en la que sintamos que somos participes de una viaje  sin retorno a los más profundos y oscuros confines del más allá en un poster sumamente contundente.


Finalmente tenemos la cereza del pastel, el poster filipino que parece adueñarse de la idea de los japonés que no dudan en tomar los mejores momentos de las películas para crear un collage que represente la película. En este caso  ¿que podría ser mejor para un poster de una película de terror que un hombre ensangrentado, una mujer degollada por un perro,  un tipo que es arrojado de una alta cornisa, una mujer atacada por muertos vivientes, un tipo que le dispara en la cabeza a una niña diabólica al lado de un esqueleto que se levanta de su tumba y una mujer ciega que puede ver en el mundo de los muertos? ¡Absolutamente nada!.

domingo, 27 de abril de 2014

The Great Silence: un spaghetti western sin mucha salsa

Una deuda pendiente que tenía como fan del genero era el visionado de este film de Sergio Corbucci que se había ganado mi simpatía con esa obra maestra llamada Django (1966), por eso The Great Silence (1968) se presentaba como una gran oportunidad de retomar el camino de los hombres sin nombre y que tienen como regla disparar primero y preguntar después al ser una de las películas más aclamadas del genero. Con esta premisa me sumergí en la historia que Corbucci plantea evadiendo los acostumbrados parajes polvorientos y secos cambiándoles por un pueblo cubierto de nieve en el que no se ve más allá de sus propias narices. Este pequeño poblado será el eje central de la historia en la que los habitantes del lugar se ven obligados a convertirse en forajidos para poder traer el pan a la mesa de sus familias, convirtiendo a Colina Nevada en un paraíso para los caza recompensas que tienen un lugar lleno de hombres a los que el estado les ha puesto precio a sus cabezas.

Es en este momento cuando conocemos al personaje de Loco interpretado con sobreactuada magistralidad por Klaus Kinski, un perfecto villano sin escrúpulos que se encargara de cazar a cada uno de los forajidos del lugar para así llenar sus bolsillos con el dinero de las recompensas. Lo que no espera Loco era que una de las esposas de sus recientes presas decidiera contratar a un pistolero a sueldo para cobrar venganza por todos los vejámenes que este hombre a cometido. Tenemos entonces la excusa perfecta para la entrada del héroe en escena interpretado por Jean- Louis Trintignant que se pondrá la piel de Silencio, un misterioso hombre que ayuda a los más necesitados y que vera a Loco como su más grande enemigo, desarrollándose una subtrama que nos llevara por la niñez de Silencio aclarándonos sus reales motivaciones y el porqué de su presencia en el pueblo.


Como era de esperarse las cosas se ponen al rojo vivo entre los dos protagonistas que van intercalando escarceos mientras Corbucci nos introduce a los demás miembros del cast entre los que nos encontramos al nuevo sheriff del pueblo que será el aporte humorístico de la trama, un diputado corrupto que se plantea como el poder tras las sombras y el acostumbrado interés romántico del héroe representado en una viuda alegre que rápidamente deja el negro para entregarse a los brazos de Silencio. Pero todo esto pasa a un segundo plano, por lo que realmente importa es enfrentamiento entre los dos protagonistas que se dilata casi innecesariamente y ese es el gran pecado de Corbucci, el viaje de camino al encuentro final me resulto algo aburrido, quizás la falta de carisma por parte de Trintignant hizo que no me preocupase demasiado por su suerte mientras que Kinski se robaba todos los laureles en cada una de las escenas en las que participa, por lo que solo quieres que avancen los minutos para poder disfrutar del último baile de disparos.


Es aquí cuando comprendo un poco porque es tan emblemática esta película, su final es impactante como pocos al abrazar lo políticamente incorrecto regalándonos una escena que respira genialidad en cada una de sus secuencias en la que la música de Ennio Morricone crea un efecto de melancolía inusitada que logro hacerme olvidar por completo lo aburrido de su desarrollo para dejarme grabado a fuego esos últimos cinco minutos en los que Sergio Corbucci demuestra porque es uno de los más grandes directores del spaghetti western.

                              

viernes, 18 de abril de 2014

Terminal Island: la isla de las mujeres macisas


Uno de los clásicos del cine de explotación de los 70´s es sin duda Termina Island, producida por la infatigable Dimensión Pictures la cual nos regala noventa minutos de diversión con una premisa jugosa a no más poder en la que los peores criminales del país son enviados a una isla desierta en la que construyen una sociedad incipiente dominada por el villano de turno que con puño de hierro tienen bajo su manto a la mayoría de reclusos de la isla. La historia tomo un giro con la llegada de Carmen una Pam Grier de segunda división interpretada por Ena Hartman, que se opone a los vejámenes de los que son víctimas las mujeres en el campamento dominado por Bobby el cual las obliga a trabajar duramente en el día para posteriormente cumplir las funciones de amantes de los hombres del campamento. Las cosas no pintan muy bien para Carmen que  no tiene más remedio que ceder ante la presiones del líder del campamento que  suele disfrutar con los constantes ataques de violencia que surgen entre su grupo, permitiendo luchas, violaciones y asesinatos sin despeinarse un poco.


La historia se retuerce aun más con la presencia de una facción rival que secuestra a las féminas del campamento en un acto de hombría inigualable regalándonos uno de los mejores momentos de la película con una escena de acción tan mal coreografiada que resulta entrañable su visualización. Este nuevo grupo es mucho más laxo que el comandado por Bobby, aquí las mujeres son tratadas como iguales y no como objetos sexuales, permitiendo un desarrollo mayor a las mujeres del grupo que no tardan en convertirse en un tándem erótico a la cabeza de la bien dotada Phyllis Davis, que se suma a Barbara Leigh y Marta Kristen para llenar la pantalla con sus curvilíneas figuras,  pasando a un segundo plano la historia de la lucha de poder entre las dos facciones que habitan la isla llevándonos por los terrenos del sexploitation más serie B. 


Por supuesto este idílico edén no durara para siempre cuando Bobby envía a sus esbirros para recuperar a sus mujeres, desencadenando el inevitable enfrentamiento en el que un primerizo Tom Selleck traicionara a su antiguo grupo para darle la ventaja al grupo de los good guys que cuentan con pequeñas bombas molotov que les dará la ventaja necesaria para derrotar a sus rivales instaurando un nuevo orden reinante en la isla en la que la igualdad será la bandera ondeante para un final demasiado políticamente correcto para una historia que cumple todos los cánones del cine de  explotación. 

               

domingo, 6 de abril de 2014

Poster del Domingo - Blue Demon

Hace algún tiempo publique un poster del domingo sobre las películas de El Santo, era irremediable que cayera tarde o temprano una colección de su más acérrimo rival Blue Demon, figura clave dentro de la lucha libre mexicana que cosecho el mismo número de seguidores que el enmascarado de plata lo que por supuesto lo llevo a incursionar en el séptimo arte teniendo una línea dominada por el cine fantástico y el cine negro como se acostumbraba en aquella época regalándonos grandes películas para aquellos que disfrutamos con la psicotronia del cine de luchadores que en una mismo film te pueden colar un grupo de zombies luchadores rusos traficantes de tabaco con un doctor loco que crea un ejército de momias de ultratumba con poderes mentales.  


La primer película en la que participo Blue Demon fue La Sombra del Murciélago (1966) en la que se enfrentara a Murciélago, un ex luchador trastornado tras ser desfigurado y que se recluirá en una cueva en la que conformara un grupo de esbirros que le ayudaran a secuestran a lindas señoritas para saciar sus más oscuros deseos. El asunto se complica cuando Murciélago decide ir por Marta, una cantante popular amiga de Blue Demon que se interpondrá en el camino del desquiciado villano que nos regala una aparición estelar en el poster con su cara desfigurada mientras que el luchador comparte una doble impresión que me causa cierta extrañeza con esa dualidad entre la bella Marta y la bruja amiga de Blue Demon que aparece en film en una misma escena retratada en un fotograma y una ilustración.


Uno de sus trabajos más emblemáticos es Blue Demon Contra las Diabólicas (1967) en el que el enmascarado se enfrenta contra una organización criminal dominada por mujeres (diabólicas!) que por supuesto buscan dominar el mundo. Debo ser honesto y decir que esta peli no la he visto, pero se me hace agua la boca con ese poster genial con las diabólicas en pose de go-go dancer que me remiten irremediablemente a la intro de la maravillosa Faster Pussycat Kill Kill (1965) y que me lleva a pensar que por ahí van los tiros, femmes fatales que usaran todos sus atributos para acabar con el ídolo popular.


Continúo con La Invasión de los Muertos (1971) pelicua trash como pocas dentro de la filmografía de Blue Demon que se atrevía a grabar lo que le pusieran por delante, y esta no es la excepción, en esta película tenemos de todo, invasores espaciales, psíquicos, mafia, muertos vivientes y por supuesto malas escenas de lucha. El asunto es particularmente similar a Plan 9 From Outer Space al meter escenas que rayan lo incongruente y que parecieran no tener sentido alguno, pero para René Cardona, director de la película parece no presentar ningún inconveniente. La verdad es que la película es mala, solo recomendada para completistas del cine de luchadores, sin embargo el poster es toda una maravilla con esos zombies que recuerda a los morlocks de The Time Machine de H. G Wells y el alien que acosa la espalda de los protagonistas digno de cualquier accidente en Roswell formando una imagen sumamente sugerente  vendiéndonos algo que ni remotamente encontraremos en la película. 


La Mafia Amarilla (1972) es una de las incursiones de Blue Demon en el mundo del cine policíaco, en ella se enfrentara a El Dragón Amarillo, una organización criminal que controla el hampa en ciudad de México que terminara irremediablemente por cruzarse en el camino del justiciero enmascarado en una película que sin ser de las más recordadas resulta muy entretenida, especialmente las escenas en las que Blue Demon comparte con la rubiales Tere Velasquez con la que tiene una química surrealista la cual se roba gran parte del poster en el que podemos ver un fotograma de uno de los momentos en los que investigan uno de los crímenes cometido por El Dragón Amarillo.


Cercano al cenit de su carrera en el cine, Blue Demon graba La Mansión de las Siete Momias (1975), película en compañía de Superzán que se presenta como su compañero de aventura durante un viaje a Guatemala para ayudar a una joven a liberar una mansión de un grupo de momias malignas que acosan constantemente su propiedad. Este es otro de sus trabajos más bajo presupuesteros  y no es tampoco una de las más entretenidas, se salva por los pelos gracias a lo bizarro de su producción que nos regala un grupo de momias con chaquetas de cuero y la presencia de María Cardinal mulata maciza digna de ver en pantalla.

jueves, 2 de enero de 2014

Profondo Rosso: un clásico que no lo es

Una deuda que tenía pendiente era ver Profondo Rosso (1975) de Dario Argento, quizás la película más aclamada del director italiano junto con Suspiria (1977) a la que le tengo un gran cariño. Por ende las expectativas estaba realmente altas, me esperaba encontrar con un Argento en plena forma pero todo esto se fue por entre un tubo conforme iban pasando los minutos y la película iba entrando en una trama casi ridícula con unas actuaciones que dejan mucho que desear y que son un lastre para toda la película que solo se sostiene gracias a sus escenas de asesinatos que te hacen espabilar un poco y que te dan las fuerzas para aguantar los minutos a la espera de la siguiente muerte.

La historia no es demasiado compleja al toma los parámetros establecidos de los Giallos italianos en la figura de un asesino misterioso que es descubierto por una vidente a la cual terminara asesinando, este hecho es atestiguado por un transeúnte que se empecinara en descubrir la identidad del asesino, aventura en la que nos llevara de la mano intentando atar los cabos que lo lleven a resolver el misterio. Esta premisa es básicamente destruida por Argento al intercalar escenas de real importancia para la trama con unas escenas casi cómicas en las que el protagonista - interpretado por David Hemming – resuelve la tensión sexual que tiene con su compañera de investigación, una periodista que esta empecinada en lograr la exclusiva de la historia que me atormentaran por semanas al no encontrarle sentido  alguno, más que el alargar el metraje que resulta casi abrumador.


Por fortuna la película no es un completo desperdicio, las muertes están muy bien diseñadas y tienen la firma de Argento impregnada por todas partes, el cual busca constantemente regodearse con los momentos finales de las victimas con uno encuadres sumamente imaginativos que dan un toque singular a las secuencias en las que los efectos especiales, sin ser demasiado elaborados, cumplen su principal función que no es otra que hacernos sentir cierto desagrado por lo que tenemos en pantalla que si no fuera por ellas,  las más de dos horas que invertí viendo este supuesto clásico hubieran sido un total despropósito.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Patadas Apócrifas – Bruce Li


Tras la muerte de Bruce Lee el género de artes martes perdió a su estrella más grande con lo que se genero un vació en el mercado que no paso desapercibido por los productores orientales que rápidamente buscaron una nueva figura para encumbrar. Lastimosamente para sus interés la sombra de Lee era demasiado grande lo que impidió el surgimiento de nuevas estrellas que ocuparan en lugar del pequeño dragón, pero esto no detuvo a las productoras de artes marciales que casi por error precipitaron el nacimiento de un subgénero conocido como el Bruceploitation en el que cualquier persona mínimamente parecida a Bruce Lee seria puesto en pantalla para repartir patadas a diestra y siniestra y así llenar fácilmente las arcas las productoras de Serie B orientales que estaban navegando en el mundo de las artes marciales.


De estos Bruce Lee apócrifos el más conocido es Bruce Li, alias tras el que se esconde Ho Chung Tao, un estudiante de educación física que fue descubierto por la compañía Taiwan Movie Association que tras ver su parecido físico con Lee lo ficho para Bruce Lee: A Dragon Story (1973), una especie de biopic en modo exploitation en la que se intentaba narrar la vida de Bruce Lee centrado en la supuesta relación sentimental que sostuvo con Betty Ting Pei. Tras este primer biopic la senda quedo abierta y llovieron películas que intentaban rentabilizar la muerte Lee, de toda esta camada la más rescatable seria Super Dragon (1974), un producto que fue duramente criticado por los fans del genero pero que para el espectador desprevenido se convirtió en la nueva película de Bruce Lee gracias a los magníficos movimientos de Chung Tao que recordaban al pequeño dragón .


Tras esta seguidilla de biopics Chung Tao se tomo un receso para regresar con  Bruce Lee Against Supermen (1975), una película con un guion absurdo en el que Chung Tao se enfundaba la máscara de Kato para pelear con un ejército se superhombres creados por un mad doctor. Esta película seria el pasaporte para trabajar con la grandiosa Shaw Brothers que estaban decididos a lanzarlo como la nueva gran estrella del cine de artes marciales bautizando bajo el dudoso nombre de Bruce Li cuya película de presentación seria Exit the Dragon, Enter the Tiger (1976), un titulo que funciona como declaración de intenciones por parte de la productora que promocionaba el filme con la frase Es el sucesor de una leyenda. Es Bruce Li. El Dragon está muerto, larga vida al Tigre – El nuevo maestro de las artes marciales

  

Tras el éxito de esta la película la secuela no se hizo esperar The Dragon Lives (1977) se estreno con gran expectativa pero no logro captar el gusto del público que se esfumo de las salas de cine ante la mediocre propuesta. Pese a esto la productora no desistió intentando nuevamente beber del legado de Lee con el doblete Fist of Fury 2 (1977) y Fist of Fury 3 (1978) que funcionaban como secuelas no oficiales de la película original. Ya para estas alturas, para bien o para mal, Chung Tao estaba encasillada en el mundo del Bruceploitation, lo que le molestaba profundamente al sentir que vivía bajo la sombra de su héroe, tal vez por esto sus mejores trabajos fueron los que se alejaron de esa corriente, Iron Dragon Strikes(1979) y The Chinese Stuntman (1981) son un muestra clara que  Chung Tao era mucho más que un clon de Bruce Lee, era en realidad un maestro de las artes marciales que con este para de films se retiro de las pantallas dejando tras de si más de 30 películas, las cuales lastimosamente quedaran  para la historia como la obra de Bruce Li, un clon más de Bruce Lee cuando deberían ser recordadas como el trabajo de Ho Chung Tao, el actor que repartió golpes en la imprescindible The Chinese Stuntman.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Poster del Domingo - The Night of the Living Dead

Lo zombie no sería lo zombie sin The Night of the Living Dead (1968) de George Romero que en poco más de una hora definió los parámetros para un género que hoy en día sigue siendo explotado mayoritariamente y que tiene como referencia indiscutible la creación de Romero que junto a un puñado de amigos grabo este clásico del cine de género en el que un grupo de personas se refugia en una cabaña de los ataques de lo que parecen ser muertos que han regresado a la vida y que buscan insaciablemente carne humana.


Esta premisa de un grupo de personas luchando por sobrevivir es la que utilizan para el poster promocional creando una de las imágenes más aterradoras que haya podido ver, la verdad es que el poster mete miedo y a mi particularmente me encanta sobre todo cuando me imagino cómo sería la reacción del público al ver en primer plano escenas de canibalismo con el atenuante de que son muertos vivientes los que perpetran tales atrocidades.


Los alemanes fueron un poco más discretos, aunque no por ello menos contundentes, el contacto entre la vida y la muerte ejemplarizado con los dos brazos resulta más que sugerente, especialmente la caracterización del que representa la muerte con esa muñeca en forma de garra que busca atrapar a la que representa la vida.


Por otro lado los españoles se van más por el lado de la ilustración con una imagen bastante buena que vende bien la película con un par de zombies con cara de pocos amigos a la cabeza de la imagen y con algunos detalles dignos de mencionar como la pareja que corre despavorida y el muerto viviente que lucha por salir de la tumba.


Italia se la juega por un poster un poco raro, me temo que el encargado de la ilustración se tomo lo de los muertos vivientes por el lado fantasmagórico del asunto, porque eso es lo que indica la imagen, que estamos ante una película de fantasmas en la que una linda señorita se despierta de su tumba para quien sabe que cosa.


Pero son los francés los que se llevan el premio al mejor poster, la imagen de la chica que se cubre con un puerta por la que varios brazos intentan atraparla aprovechando sus hendiduras representa a la perfección la idea claustrofóbica de la película que se complemente de manera maravillosa con los muertos vivientes levantándose de sus tumbas en un poster sencillamente maravilloso.