viernes, 9 de mayo de 2014

Patadas Apócrifas – Bruce Le


Continuo rastreando los clones del gran Bruce Lee, el turno es para Wong Kin Lung más conocido en el mundo del cine como Bruce Le, un gimnasta reconvertido en actor que tuvo sus primeros apariciones de la mano de la todopoderosa Shaw Brothers que le dio la oportunidad de participar en pequeños papeles en películas como Rivals of Kung Fu (1974) o la maravillosa Inframan (1975) película de incalculable valor pulp y que merece para sí sola un post especial. Las cosas se mantuvieron tranquilas en los primeros años de carrera para Kin Lung pero aún no despuntaba con un papel que le diera la oportunidad de demostrar todo su talento. Su momento llego con The Clones of Bruce Lee (1997) película que desde el nombre ya indica por dónde van los tiros y que sería la punta de lanza  de todo el movimiento de la Bruceploitation en un film descaradamente psicontronico que cuenta la historia de un científico loco que busca crear tres clones de Bruce Lee mediante algunas muestras de sangre extraídas del cuerpo del pequeño dragón los cuales serian utilizados como miembros de un escuadrón élite controlado por una agencia secreta del gobierno en un despiporre visual pocas veces visto en la que además de Bruce Le, intervienen Dragon Lee y Bruce Lai para aumentar el disfrute del aficionado.

                                 

Tras algunas películas más que olvidables Kin Lung volvería a la senda que le había funcionado antes con Enter the Game of the Dead (1981) un claro exploitation de la magistral pieza de Bruce Lee en la que Kin Lung se pondría el famoso traje amarillo para recuperar unos documentos robados al gobierno chino por parte de agentes japonés que será planteado como mera excusa para introducirnos una inusitada cantidad de escenas de lucha que intentan copiar el estilo de la película original con un resultado que se queda a medio camino por mucho que se note el empeño de Le que sobresale en algunos momentos, sobre todo cuando hace suyos los nunchakus. Pero si Enter the Game of the Dead es un exploit en toda regla, su siguiente película Ninja Strikes Back (1982) sería algo así como la bastardización del genero con una película que no le tiembla la mano en convertir a Bruce Le en un James Bond de poca monta que intenta desmontar una organización mafiosa en Italia a cargo de Harold Sakata que esta vez no tiene su sombrero con navajas pero si una garra de oro al puro estilo Enter the Dragon (1973).

                                

Tras esto la carrera de Kin Lung se debatiría entre los constantes intentos de alejarse de la sombra del pequeño dragón con películas como Cameroon Connection (1984) o Future Hunters (1985) en las que interpretaba papeles bajo otros seudónimos intentando hacer carrera propia y las incontables producciones de la Bruceploitation de las que irremediablemente no podía escapar protagonizando películas de bajo presupuesto en las que todo era valido con tal de intentar montarse al carro del genero pariendo obras olvidables como Bruce Le Vs Ninja (1982) o Bruce´s Fist of Vengance (1984)  que poco a poco fueron acabando con su carera  que llegaría hasta principios de los noventa cuando se puso tras las cámaras y se dedico a crear coreografías para las películas de acción de Hong Kong con relativo éxito dejando tras de sí una serie de obras que para bien o para mal hacen parte del legado del cine de artes marciales. 

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miércoles, 7 de mayo de 2014

Un Hogar Judio


La Tierra Sagrada nunca ha parecido más remota o inalcanzable que a los ojos de un judío de Sitka. Está en la otra punta del planeta, un lugar desdichado y gobernado por hombres a quienes solamente los une su decisión de no dejar entrar más que a un puñado exhausto de judíos de poca monta. Durante medio siglo, los hombres fuertes árabes y los partisanos musulmanes, los persas y los egipcios, los socialistas y los nacionalistas y los monárquicos, los panarabistas y los panislamistas, los tradicionalistas y el partido de Alí, todos han clavado los dientes en Eretz Yisroel y lo han roído hasta no dejar más que hueso y cartílago. Jerusalén es una ciudad de sangre y eslóganes pintados en las paredes, de cabezas cortadas sobre postes telefónicos. Los judíos observantes de todo el mundo no han abandonado su esperanza de habitar un día en la tierra de Sión. Pero a los judíos ya los han echado de allí tres veces: en 586 a.C., en 70 d.C., y de forma salvajemente definitiva en 1948. Hasta para los fieles es difícil no notar cierta sensación de desaliento acerca de sus posibilidades de volver a calzar alguna vez la puerta con el pie.

Michael Chabon describe así la idea de patria judía desde los ojos de los habitantes de Sitka, un poblado ubicado en la fría Alaska al que fueron enviados los judíos tras la Segunda Guerra Mundial y que se convierte en refugio y presidio del imaginario judío de tener un hogar propio. Esto es tomado del hasta ahora extraordinario El Sindicato de Policia Yiddish (2007), primer acercamiento que tengo con Chabon autor que tenía en el tintero desde hace un buen rato y que con los pocos capítulos que llevo de esta novela me a conquistado con ese estilo particular entre ciencia ficción y novela negra que tan pocas veces resulta bien pero que en las manos de este escritor resulta sumamente fascinante.

martes, 6 de mayo de 2014

Sobreviviendo a la Universidad


Hurgando en los archivos de la línea Vértigo me encuentro con Finals (1999) una miniserie de cuatro números escrita por Will Pfeifer y dibujada por una muy aplicada Jill Thompson los cuales nos narraran las hilarantes ocurrencias de un grupo de estudiantes que preparan el trabajo final de su carrera para poder graduarse de la Knox State University (a la que cariñosamente le llaman KAOS) que tiene como pilar una educación un tanto particular que permite cualquier tipo de exceso por parte de los estudiantes con tal de lograr los objetivos de sus proyectos finales. Así conocernos a los protagonistas de la historia, un grupo de jóvenes que encajan en los estereotipos que prevalecen en la sociedad norteamericana a los que seguir sería muy aburrido si no tuviesen unos proyectos tan desquiciados.


Wally Maurer es el guaperas del grupo el cual tiene como objetivo realizar una película con un estilo cinema verité extremo relatando los pormenores de los trabajos finales de los estudiantes de KAOS, Nancy Bierce novia de Wally que realiza un trabajo de religiones comparadas creando un culto en torno suyo que conforme pasen las paginas veremos que tan grande se puede volver, Tim Pike un ingeniero que quiere crear una máquina del tiempo, Gary Skelton un estudiante de antropología que busca convertirse en el hombre de cromagnon y Davis Oswald un divertido personaje que se dedica a realizar robos como deberes de su investigación. 


Irremediablemente los caminos de los protagonistas se encontrar generando momentos cómicos muy bien desarrollados por parte de Pfeifer que con una buena dosis de humor negro nos regala una crítica a la educación establecida y a los chicles de la juventud que parece perder su identidad al ser engullida por los modelos más convencionales. Lastima la corta duración del comic porque se pierde un poco de desarrollo de los personajes al pisar el acelerador a fondo para meternos en 99 páginas tantísimas situaciones que por momentos resultan abrumadoras, aunque en general es un trabajo disfrutable que pude animar cualquier tarde de domingo.

lunes, 5 de mayo de 2014

Gigante Steampunk


Las primeras décadas del siglo XX son un hervidero de especulación científica increíblemente interesante que tomaban las revistas del mundo académico para divulgar sus más irrisorios proyectos. Una de las primeras en introducirse en el mundo de la divulgación científica fue Science & Invention (antes conocida como The Electrical Experimenter) comandada por el ingeniero eléctrico Hugo Gernsback un adalid de la especulación científica que publicaba en las páginas de su revista artículos que no solo informaban sobre los últimos avances científicos sino que además promovía el uso de la ciencia en la solución de problemas cotidianos realizando constantes concursos en los que se invitaba a los científicos amateurs lectores del magazine a que enviaran sus ideas para mejorar la vida humana. Así es como me encuentro con la ilustración que acompaña  el post la cual representa una de las ideas enviada por un lector el cual promovía la construcción de gigantes submarinos para solucionar el problema de la superpoblación de las grandes ciudades.

En la información enviada a la revista especificaba que estas monstruosas maquinas deberían tener ochocientos metros de altura y que fuesen equipadas con ruedas de tanques lo que convertiría el submarino en un vehículo anfibio, supongo que esta información es la que toma como base el ilustrador que convirtió la idea hilvanada para ayuda de la humanidad en una maquina de destrucción masiva que no teme salir de paseo y destruir todo lo que se encuentre a su paso con sus poderos rieles y sus múltiples cañones. Me pregunto si esta visión de ayuda para la humanidad es la política de Science & Invention o es más un movimiento ilustrador que toma la información proporcionada por la revista para crear esta bestia steampunk. Quiero creer que es más un asunto del gusto pulp del artista que queda en el anonimato al solo poner parte de su nombre en la portada negándonos la posibilidad de conocer mucho más de su trabajo 

domingo, 4 de mayo de 2014

Poster del Domingo - The Beyond

Una de mis películas favoritas desde hace un montón de años es The Beyond (1981) del unas veces amado y otras veces odiado Lucio Fulci que con esta película logra uno de sus mejores trabajos o incluso su mejor trabajo detrás de las cámaras (teniendo en cuenta que estamos hablando desde la óptica de la serie b) con una historia cargada de elementos convencionales dentro del cine de género pero que en manos de Fulci se retuercen de tal manera que es imposible olvidarse de lo que pasa a través de la pantalla y no me refiero solo a las salvajes escenas gore que pululan por el film (no todos los días ves unas arañas arrancarle la lengua a un tipo) que son lo que primero se te viene a la mente  al recordar la película, si no a ese ambiente malsano que imprime el director italiano durante toda la película que te deja con una sensación incomoda y que es lo que intentaron plasmar en los poster promocionales con mayor o menor fortuna pero que visto sobre la medida de los común resultan sumamente atractivos, al menos desde el campo visual.


En pleno furor del cine slasher que mejor que una damisela en problemas para vender una película, asumo que esto pensaron los productores que nos regalan un  poster directo sin demasiadas concesiones en el que una chica con una sugerente camisa cubierta de sangre es atacada por lo que parece ser un demonio el cual ahora que lo pienso no sale en la película, de hecho la escena que se plasma en el poster, si mi memoria no me falla,  en ningún momento sucede dentro de la trama, lo que lo hace más encantador aún al ser una prueba fehaciente de la magia del mundo de la serie B que permite este tipo de licencias con tal de vender la película.


Para el mercado norteamericano la película se edito bajo el nombre de The Beyond, titulo por el que es más conocida esta obra de Fulci y que en este poster logran captar ese ambiente malsano que tanto le preocupaba al director con una imagen que recuerda poderosamente al poster clásico de The Night of the Living Dead con los muertos al acecho y que en esta oportunidad se complementa con la pareja protagonista huyendo de lo que parece ser una muerte segura. Cabe resaltar la interesante paleta de colores que utilizo el artista al realizar este poster que con algunas pinceladas logra crear un ejército de demonios aun más aterradores que los mismos muertos vivientes. 


7 Doors of Death es el nombre con el que se publico en Inglaterra con un poster en el que se cita a dos grandes del género como Texas Chainsaw Massacre y Poltergeist y que opta más por una estética cercana a las ilustraciones de las novelas pulp con una imagen que si bien no dice demasiado, por lo menos logra su objetivo que es hacernos detener por uno minutos para ver de qué va todo esto de la chica con las arañas, su fiel acompañante que corre en su ayuda y el grupo de hombres desnudos (asumo que serán los zombis de la peli) que intentan atraparle no con las mejores intenciones.


Mucho más interesante es el poster francés que realmente mete miedo con ese zombi crucificado que sin haber visto la película antes genera miles de conjeturas acompañado de  la pareja protagonista que corre arma en mano hacia un grupo de cadáveres en una imagen bastante tétrica y que recrea a la perfecciones la idea de Fulci de adentrarnos en una historia en la que sintamos que somos participes de una viaje  sin retorno a los más profundos y oscuros confines del más allá en un poster sumamente contundente.


Finalmente tenemos la cereza del pastel, el poster filipino que parece adueñarse de la idea de los japonés que no dudan en tomar los mejores momentos de las películas para crear un collage que represente la película. En este caso  ¿que podría ser mejor para un poster de una película de terror que un hombre ensangrentado, una mujer degollada por un perro,  un tipo que es arrojado de una alta cornisa, una mujer atacada por muertos vivientes, un tipo que le dispara en la cabeza a una niña diabólica al lado de un esqueleto que se levanta de su tumba y una mujer ciega que puede ver en el mundo de los muertos? ¡Absolutamente nada!.

viernes, 2 de mayo de 2014

Momentos POP – Los Trabajadores de la Estrella de la Muerte


Randal Graves: ¿Qué es lo que más te gusta: Jedi o El Imperio Contraataca?
Dante Hicks: Imperio.
Randal Graves: Que Blasfemia.
Dante Hicks: Imperio tiene el mejor final. O sea, Luke pierde la mano, se entera que Vader es su padre, Han se congela, se lo lleva Boba Fett. Termina tan depresiva, pienso que eso es la vida, una serie de finales depresivos. Todo lo que Jedi tuvo fue un manojo de Muppets.
Randal Grave: Había algo más que sucedía en Jedi. Nunca lo había notado hasta hoy. Construyeron una Estrella de la Muerte, ¿no?
Dante Hicks: Sí.
Randal Grave: La primera estaba completa y funcionando perfectamente antes que los rebeldes la destruyeran.
Dante Hicks: Luke la voló, dale mérito cuando corresponde.
Randal Grave: La segunda estaba en construcción cuando la volaron.
Dante Hicks: Cumplidos a Lando Calrissian.
Randal Grave: Algo nunca quedó bien conmigo esa segunda vez. Nunca pude decir qué, pero algo no estaba bien.
Dante Hicks: Y lo averiguaste.
Randal Grave: La primer Estrella de la Muerte era de la Armada Imperial, las únicas personas a bordo eran soldados, dignatarios, Imperialistas.
Dante Hicks: Básicamente.
Randal Grave: Así que cuando la volaron, no hubo problema, se castigó a los malos.
Dante Hicks: ¿Y la segunda vez?
Randal Grave: La segunda Estrella de la Muerte no había sido terminada todavía, no estaba construida.
Dante  Hicks: ¿Y qué?
Randal Grave: Una construcción de esa magnitud requeriría mucha más mano de obra que lo que la Armada Imperial podía ofrecer. Apuesto que necesitaron contratistas independientes en esa cosa, plomeros, soldadores de aluminio, albañiles...
Dante Hicks: No solo Imperialistas. ¿A eso te refieres?
Randal Grave: Exactamente. Para construir rápido y bien, contratan a cualquiera que pueda hacer el trabajo. ¿Crees que los Soldados Imperiales saben cómo instalar un baño? todo lo que saben es matar.
Dante Hicks: Así que ellos traen contratistas independientes. ¿Por qué estás preocupado?
Randal Graves: Todos esos contratistas inocentes mueren, con la guerra en la que no tenían nada que ver. Mira, eres un albañil, vienen a contratarte del gobierno, tienes una esposa e hijos, casa de dos pisos en un barrio, ser contratado por el gobierno significa toda clase de beneficios, después vienen estos militantes de izquierda a derribarlo todo dentro de un radio de tres millas con sus láser. No pediste eso; no tienes una política personal. Tu sólo estas tratando de tener una mejor calidad de vida.
Cliente: No quisiera interrumpir,  pero... ¿De qué están hablando?.
Randal Graves: Del final de El Regreso del Jedi.
Dante Hicks: Mi amigo trata de convencerme de que hubo contratistas independientes trabajando en la Estrella de la Muerte que fueron víctimas inocentes cuando fue destruida por los rebeldes.
Cliente: Soy contratista, soy albañil, Hecho y Listo, arreglos del hogar. Hablando como un albañil, podría decirte que tengo política personal que pesa mucho cuando elijo un trabajo.
Randal Graves: ¿Cómo cuándo?
Cliente: Hace tres semanas me ofrecieron trabajo en las colinas, una hermosa casa una propiedad inmensa, un simple trabajo de relleno. Me dijeron que si podía terminarlo en un día, doblarían mi paga. Luego pensé de quién era esa casa.
Randal Graves: ¿De quién era?
Cliente: De Dominic Bambino.
Randal Graves: ¿Cara de bebé Bambino? ¿El gángster?
Cliente: ¡El mismo! El dinero estaba bien, pero el riesgo era muy alto, yo sabía quién era, y basado en eso, le derivé el trabajo a un amigo.
Dante Hicks: Basado en una política personal.
Cliente: ¡Exactamente!. A la semana siguiente la familia Foresie ataco la casa de Cara de Bebé, le dispararon y mataron a mi amigo, nunca termino el trabajo.
Randal Graves: No puede ser.
Cliente: Estoy vivo porque supe el riesgo que traía ese cliente particular, mi amigo no tuvo esa suerte. Cualquier contratista trabajando en la Estrella de la Muerte sabía el riego que corría, si los mataron, fue su culpa. Un albañil escucha su corazón, no a su billetera.

Kevin Smith nos regala un momento de nerdismo absoluto con una conversación llena de genialidad en la que Randal Graves y Dante Hicks discuten sobre la injustificada muerte de los trabajadores de la segunda Estrella Muerte y las consecuencias de trabajar con el Imperio; algo tan genial como esto solo puede pasar en el clásico de culto Clerks (1994), película que cualquier mortal debería ver, sea asociado o no al imperio del mal

martes, 29 de abril de 2014

El Engaño Hemingway: un error ultradimensional

En 1922 un joven Hemingway pierde una maleta con la única copia de su primer novela, ochenta años después en un pequeño café un estafador inescrupuloso se encuentra con un profesor de literatura especialista en el afamado autor al cual le propone que realice unos escritos imitando el estilo de Hemingway para hacerlos pasar como esa primer novela perdida. Este será el punto de partida para El Engaño Hemingway (1991) novela corta escrita por Joe Haldeman, un viejo zorro de la ciencia ficción conocido por su saga de La Guerra Interminable con la que gano los premios Hugo y Nebula en 1975 y que con esta novela repite los mismos galardones con una obra que parte desde una premisa muy original al introducir al lector en los devenires de la falsificación literaria, pero como si esto no fuera suficiente, Haldeman decide que la creación de una trama sustentada en el engaño es poco para sus intereses, así que adereza toda esta experiencia con múltiples viajes a universos paralelos. Debo reconocer que inicialmente me encanto la idea, parecía ser que la trama rocambolesca planteada podría funcionar de maravilla, pero lastimosamente todo se queda a medio camino gracias a que el autor decide entreverar demasiado la historia con una especie de grupo policial del espacio tiempo que vera este intento de falsificación como un atentado a la debida línea temporal, lo que implica por supuesto que nuestros profesor de literatura deberá enfrentarse a estos guardianes viajando por diferentes realidades en las que las pequeñas diferencias alteraran sustancialmente su plan, al que conforme pasen las realidades, ira revaluando y se dará cuenta que no es más que otra víctima del engaño, desatando un final apresurado del que Haldeman no sale bien librado pues las cosas se habían puesto tan brumosas que ni el mismo autor tuvo idea como solucionar dejando un montón de cabos sueltos y una sensación de estar perdido en medio de la nada, de hecho releí los dos últimos capítulos para ver si había pasado algo por alto, pero ni con eso pude encontrarle claridad al final de esta historia que resulta sumamente decepcionante teniendo en cuenta la maravillosa idea inicial. 

domingo, 27 de abril de 2014

The Great Silence: un spaghetti western sin mucha salsa

Una deuda pendiente que tenía como fan del genero era el visionado de este film de Sergio Corbucci que se había ganado mi simpatía con esa obra maestra llamada Django (1966), por eso The Great Silence (1968) se presentaba como una gran oportunidad de retomar el camino de los hombres sin nombre y que tienen como regla disparar primero y preguntar después al ser una de las películas más aclamadas del genero. Con esta premisa me sumergí en la historia que Corbucci plantea evadiendo los acostumbrados parajes polvorientos y secos cambiándoles por un pueblo cubierto de nieve en el que no se ve más allá de sus propias narices. Este pequeño poblado será el eje central de la historia en la que los habitantes del lugar se ven obligados a convertirse en forajidos para poder traer el pan a la mesa de sus familias, convirtiendo a Colina Nevada en un paraíso para los caza recompensas que tienen un lugar lleno de hombres a los que el estado les ha puesto precio a sus cabezas.

Es en este momento cuando conocemos al personaje de Loco interpretado con sobreactuada magistralidad por Klaus Kinski, un perfecto villano sin escrúpulos que se encargara de cazar a cada uno de los forajidos del lugar para así llenar sus bolsillos con el dinero de las recompensas. Lo que no espera Loco era que una de las esposas de sus recientes presas decidiera contratar a un pistolero a sueldo para cobrar venganza por todos los vejámenes que este hombre a cometido. Tenemos entonces la excusa perfecta para la entrada del héroe en escena interpretado por Jean- Louis Trintignant que se pondrá la piel de Silencio, un misterioso hombre que ayuda a los más necesitados y que vera a Loco como su más grande enemigo, desarrollándose una subtrama que nos llevara por la niñez de Silencio aclarándonos sus reales motivaciones y el porqué de su presencia en el pueblo.


Como era de esperarse las cosas se ponen al rojo vivo entre los dos protagonistas que van intercalando escarceos mientras Corbucci nos introduce a los demás miembros del cast entre los que nos encontramos al nuevo sheriff del pueblo que será el aporte humorístico de la trama, un diputado corrupto que se plantea como el poder tras las sombras y el acostumbrado interés romántico del héroe representado en una viuda alegre que rápidamente deja el negro para entregarse a los brazos de Silencio. Pero todo esto pasa a un segundo plano, por lo que realmente importa es enfrentamiento entre los dos protagonistas que se dilata casi innecesariamente y ese es el gran pecado de Corbucci, el viaje de camino al encuentro final me resulto algo aburrido, quizás la falta de carisma por parte de Trintignant hizo que no me preocupase demasiado por su suerte mientras que Kinski se robaba todos los laureles en cada una de las escenas en las que participa, por lo que solo quieres que avancen los minutos para poder disfrutar del último baile de disparos.


Es aquí cuando comprendo un poco porque es tan emblemática esta película, su final es impactante como pocos al abrazar lo políticamente incorrecto regalándonos una escena que respira genialidad en cada una de sus secuencias en la que la música de Ennio Morricone crea un efecto de melancolía inusitada que logro hacerme olvidar por completo lo aburrido de su desarrollo para dejarme grabado a fuego esos últimos cinco minutos en los que Sergio Corbucci demuestra porque es uno de los más grandes directores del spaghetti western.

                              

jueves, 24 de abril de 2014

Quiero A Mi Mujer


Tras una cruel batalla The New Avengers se toman un momento reflexivo para de una vez por todas resolver el misterio del irresistible sex appel de Spider-Woman, la respuesta es que uno de los poderes de la chica arácnida es liberar una feromona que induce atracción a cualquiera que se le acerque;  tras el descubrimiento el tándem masculino formado por Spider-Man, Wolverine y Luke Cage se da un respiro y descarta cualquier tipo de locura, discapacidad o infidelidad marital regalándonos uno de los mejores momentos cómicos de toda la serie. 

martes, 22 de abril de 2014

El Increíble Mach Five


A mediados de los noventas Cartoon Network era el paraíso para descubrir dibujos animados, en este canal vi por primera vez Fuerza G (Gatchaman para los puristas) una de mis favoritas de toda la vida que se gano mi corazón en una maratón de dos días en la que pude disfrutar de las aventuras de este particular grupo. También descubrí a Jonny Quest, Los Centuriones y esa maravilla de show que era El Fantasma del Espacio de Costa a Costa los cuales se convirtieron en mis favoritos de aquellos años. Pero había algo que siempre me rondaba la cabeza y eso era la programación pasada medianoche,  series que aun no habían sido dobladas y que frente a la barrera idiomática solo quedaba estar atento a las imágenes intentando comprender de que iba todo aquello. Dos en particular quedaron en mi memoria, Rocky and Bullwinkle, una ardilla y un alce que vivían absurdas situaciones  incomprensibles para mi corta edad pero que de vez en cuando me sacaban una sonrisa y Speed Racer genial serie sobre autos en las que no necesitabas entender mucho de la trama para disfrutar de las violentas carreras, los estrafalarios villanos y los increíbles autos repletos de gadgets a cual de todos más descabellado, pero sin duda el Match Five, el auto del protagonista, era el más memorable, así que en un ataque de nostalgia por esas madrugadas pegado a la pantalla viendo como Meteoro hacia morder el polvo a sus rivales realizo este post en el que resolveré uno de los misterios que me atormentaba en esos años, para que sirven todos los botones del timón del Match Five.

Boton A

Permite el lanzamientos de cuatro potentes gatos hidráulicos para que el auto sea reparado con facilidad, aunque Meteoro lo usaba a menudo para saltar largas distancias, saltar sobre otros coches, saltar sobre ríos, saltar sobre cualquier cosa! Y lo mejor es ese inconfundible sonido que acompañaba cada uno de los saltos.



Boton B

Otorga una cubierta especial a los cuatro neumáticos lo que le permite un mayor agarre en cualquier tipo de terreno: firme, inestable, helado, suelo marino, laderas verticales. Lugares en los que los 5000 caballos de fuerza de apoyo que provee este sistema ayudan a Meteoro a salir de más de un aprieto.



Botón C 

Uno de los más geniales gadgets del Match Five que le permite utilizar un par de potentes sierras rotativas que sobresalen de la parte delantera y que suelen ser utilizadas para eliminar obstáculos del camino. Nunca vi un episodio en que se usase las sierras en contra de otro auto, idea que siempre se me pasaba por la cabeza cuando las carreras se ponían complicadas, pero supongo que eso iba contra la moral de un personaje tan blanco como el protagonista.


Botón D

Libera un escudo protector que sella por completo la cabina del piloto con múltiples utilidades como servir de protección contra balas, resistir potentes choques o convertirse en una cámara de aires para cuando Meteoro se sumergía en carreras submarinas.  






Botón E

Control de iluminación especial que permite una visión mejorada el cual tiene un alcance superior a los mi metros y que además incluye el modo de visión nocturna que esta provisto de dos potentes luces infrarrojas que no dejan en las sombras ninguno de los peligros que acechan en el camino.




Botón F

Se utiliza cuando el Mach Five está bajo el agua, convirtiendo el auto en un modelo anfibio al liberar inicialmente un suministro de oxigeno en la cabina previamente sellada, posteriormente se eleva un periscopio de la parte trasera el cual tramite la información hasta una pantalla ubicada en cabina del conductor completando el circuito del genial mecanismo .


Botón G

Libera un pequeño robot en forma de ave el cual es utilizado para transmitir cualquier incidencia de la carrera, grabar mensajes, enviar información y hasta como instrumento de defensa al ser controlado por un mando a distancia instalado en la parte trasera del timón.